SEGA ha compartido en su último informe financiero un escenario menos favorable para una de sus marcas más reconocibles. La compañía confirma que las ventas de juegos de Sonic se han reducido en términos interanuales, con 1,76 millones de copias desplazadas en el periodo analizado, frente a los 3,45 millones registrados un año antes. La diferencia refleja una desaceleración clara dentro de la franquicia.
Además, la editora reconoce que Sonic Rumble no alcanzó las expectativas internas. La empresa evita profundizar en las causas concretas, aunque señala su intención de reforzar el título mediante actualizaciones y otras medidas. En el documento tampoco se aportan comentarios sobre Sonic Racing CrossWorlds.
El informe también aborda la evolución del negocio móvil tras la adquisición de Rovio. SEGA admite que el rendimiento de la operación no ha sido el previsto inicialmente y comunica una reducción del valor contable de la inversión, situándolo en torno a 578 millones de dólares.
La firma subraya que esto no implica una situación crítica, pero sí la necesidad de optimizar resultados en próximos trimestres. Mientras tanto, el catálogo futuro mantiene varios proyectos relevantes, como esas entregas de Sonic previstas para 2027.