La recuperación de un título de 1990 lanzado originalmente en PC Engine y basado en el manga de Tsukasa Hojo apela directamente a la nostalgia. Durante años fue una rareza japonesa, casi un mito para quienes crecieron viendo la serie de televisión en la Tele 5 de hace más de treinta años. Ahora vuelve con una localización completa al español, varios extras y algunos ajustes jugables que intentan suavizar el paso del tiempo.

La propuesta sigue intacta: acción lateral en 2D con Ryo Saeba avanzando pistola en mano por escenarios urbanos divididos en cuatro misiones. Tres de ellas se pueden superar en el orden que queramos, aunque casi todos comparten estructura y estética. Pasillos, escaleras, puertas sin señalizar y enemigos que reaparecen constantemente forman un diseño que mezcla exploración ligera con combate directo.
Aquí no hay indicaciones claras, ni mapa, ni pistas evidentes sobre el siguiente objetivo. Toca entrar y salir de habitaciones, encontrar llaves y hablar con personajes concretos mientras memorizamos rutas. No llega a ser injusto, pero sí exige paciencia. El ritmo se resiente y la sensación de repetición aparece pronto.

Para esta versión se ha añadido un nuevo modo con controles más justos, correcciones de errores y pequeños retoques de calidad de vida, además de un Modo Difícil que incrementa daño, agresividad enemiga y desafío general. También incluye guardado rápido, función de rebobinado, filtro CRT y varias opciones de formato de pantalla. el apartado de extras encontramos galería, reproductor musical y una recreación digital de la caja y el manual originales.
A nivel audiovisual, el título mantiene su estética de 16 bits con encanto noventero. Los sprites cumplen y el ambiente urbano conserva el sabor añejo de la obra, aunque el conjunto deja claras evidencia de sus años. No hay un lavado de cara profundo ni contenido adicional significativo. Se trata, esencialmente, de una preservación cuidada con pequeños añadidos.

En conjunto, esta versión de City Hunter funciona como un decente homenaje de la obra original de Tsukasa Hojo. Recupera un título prácticamente inaccesible durante décadas y lo acerca a un público actual. Recomendable para seguidores de la serie o amantes del retro.