Análisis de Duskfade

Monty
6 minutos de lectura
Duskfade, aventura de plataformas 3D con su protagonista y compañero
Puntuación:
7.2

Duskfade recupera la esencia de los clásicos plataformas 3D que marcaron a toda una generación. El estudio español Weird Beluga presenta una aventura directa y accesible, con combates, coleccionables y grandes escenarios por explorar, que llega a Nintendo Switch 2 con una propuesta pensada para los seguidores del género.

La historia nos pone en la piel de Zirian, un joven que acaba de perder a su abuelo y que se ve obligado a emprender una aventura cuando su hermana Allira desaparece en el interior de una misteriosa torre de reloj. Armado con Minutero, la espada heredada de su abuelo, y acompañado por el pequeño pájaro mecánico Cuckoo, tendrá que recorrer un universo de fantasía dominado por engranajes y mecanismos para encontrarla.

Duskfade muestra al protagonista explorando un escenario de fantasía

Aunque la idea es sencilla, funciona a la perfección como punto de partida para una aventura claramente enfocada al público familiar. Y es que Duskfade combina humor, personajes extravagantes y una estética amigable con un trasfondo relacionado con la pérdida y el duelo. Es cierto que la historia no alcanza una gran profundidad, pero sí consigue mantener un tono amable sin renunciar por completo a tratar temas algo más serios.

En el apartado visual, Duskfade es probablemente donde más sorprende. El juego apuesta por escenarios llenos de color, una iluminación muy cuidada y un estilo artístico que recuerda a las películas de animación occidentales. Los cuatro mundos presentan una variedad considerable de entornos, pasando por bosques, desiertos, zonas volcánicas o escenarios acuáticos. Para tratarse del primer proyecto de un estudio independiente, el resultado visual tiene un enorme mérito.

Duskfade muestra al protagonista en un escenario de fantasía durante un combate

Entrando en su jugabilidad, el protagonista cuenta con doble salto, desplazamientos aéreos, esquivas y otras herramientas que posteriormente se amplían con el gancho y la posibilidad de desplazarse por raíles. Todo ello permite moverse con bastante libertad por los escenarios y convierte la exploración en uno de los pilares de la experiencia.

Esa misma exploración se complementa con cristales, fragmentos y otros elementos que podemos recoger para mejorar las capacidades de Zirian. También existen zonas secundarias y rincones escondidos que recompensan desviarse del camino principal, aunque en determinados momentos acumularemos recursos sin encontrar demasiados incentivos para gastarlos.

Duskfade muestra al protagonista explorando un escenario de fantasía

El combate de Duskfade es sencillo y accesible, con ataques rápidos, golpes fuertes, esquivas y distintas habilidades que iremos desbloqueando. El problema aparece conforme avanzamos, ya que los combates son bastante frecuentes y terminan siendo algo repetitivos. La mayoría de encuentros siguen una estructura similar, con grupos de enemigos que debemos derrotar para continuar avanzando, por lo que con el paso de las horas pueden perder parte de su atractivo.

La cámara tampoco ayuda en los momentos más intensos. Cuando coinciden varios enemigos en pantalla, resulta fácil perder de vista algún ataque. El sistema de fijación de objetivos tampoco responde como esperamos, un problema que puede resultar especialmente molesto en muchos de los combates.

Los jefes aportan algo más de variedad y aprovechan tanto las habilidades de combate como las de movimiento de Zirian. Sus enfrentamientos suelen exigir aprender sus patrones y aprovechar determinados momentos para atacar, aunque comparten una estructura que termina resultando demasiado familiar a largo plazo.

En el apartado técnico, la versión de Nintendo Switch 2 cumple, aunque presenta algunos altibajos. El juego apunta a 60 fps en modo sobremesa y 40 fps en portátil, pero no siempre mantiene esa cifra y pueden aparecer algunas caídas, especialmente en momentos con muchos elementos en pantalla. No es algo que arruine la experiencia, pero sí resta algo de fluidez, sobre todo en un juego que requiere movimientos rápidos y precisos. Es de esperar que lo solucionen en futuras actualizaciones.

Duskfade muestra al protagonista explorando un entorno natural lleno de vegetación

En cuanto al sonido, la banda sonora acompaña bien el carácter aventurero del título, con un marcado componente orquestal y que sabe adaptarse a los momentos de exploración y combate. No es un apartado que vaya a revolucionar el género pero acompaña sin demasiados alardes. En cuanto a la localización, el juego cuenta con textos en español de España y español latinoamericano, mientras que las voces permanecen en inglés.

En resumen, Duskfade no busca reinventar el género, sino recuperar la esencia de los plataformas 3D clásicos y darle su propio estilo. La exploración, el movimiento de Zirian y su apartado artístico son sus principales virtudes, mientras que el combate acaba resultando repetitivo, algunos niveles necesitan más variedad y la cámara puede dar problemas en muchos momentos.

Duskfade muestra al protagonista combatiendo en un entorno oscuro

Si disfrutaste de los plataformas de la era de los 128 bits, Duskfade te resultará familiar. Weird Beluga recupera buena parte de ese espíritu con una aventura sencilla, colorida y entretenida que merece una oportunidad.

Duskfade, aventura de plataformas 3D con su protagonista y compañero
Puntuación:
7.2
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